jueves, 28 de marzo de 2013

Ella era tan bella que despertaba sonrisas

Aunque la novela es mi tipo de literatura por excelencia, el nombre de Iván Loscher pudo conmigo. Su voz cálida y aterciopelada ha acariciado mi oído por años y su conocimiento de música siempre me deja boquiabierta. De esta manera compré "Ella era tan bella que levantaba sospechas", en su segunda edición para la editorial Planeta. No me arrepentí.
Son 209 páginas de historias cortas, cuentos frescos cargados de realidad y humor, algunos autobiográficos, otros de la vida misma. Puedes carcajearte con la inverosímil inteligencia/ocurrencia de los hijos del locutor, las peripecias que conllevan cambiar de look después de muchos años y las locuras de lectores/oyentes que envían mails impresionantes.
Para mí, que soy de difícil reír, agradecí la habilidad de Loscher para plasmar en papel tales historias y provocarme una tarde demasiado grata. La editorial es muy sabia, además, al colocar un tipo y número de fuente sencilla, conscientes de quiénes serán sus lectores.
Lo recomiendo profundamente a quienes se inician en el arte de los monólogos y el Stand Up, porque viene cargado de ideas que te demuestran que no es necesario tomarse quince minutos divagando sobre sexo, mujeres y el gobierno para hacer reír. El humor está en todo. Solo hay que agudizar el ojo para encontrarlo.